LA IDENTIDAD LATINOAMERICANA: UNA BUSQUEDA DE SIGLOS
Zenobio Saldivia M.
U. Tecnológica Metropolitana,
Stgo., Chile
Uno de los temas que resiste las nuevas miradas interpretativas para la
comprensión de lo latinoamericano o de la latinoamericaneidad, es justamente
el de la “identidad Latinoamérica”. Ello no es extraño, tiene su lógica inmanente
toda vez que la pregunta alude al núcleo, a lo esencial, a lo más relevante de lo
que pudiera ser esa mezcla de historia, cultura, y humanidad que sabemos que
existe y que nos es muy difícil de cohesionar verbalmente. Así, si bien hay
claridad en cuanto a que efectivamente lo latinoamericano es el meollo de una
filosofía propiamente americana o más ampliamente latinoamericana, y que por
tanto, descubriendo las notas relevantes de dicha categoría compuesta; se
debería arribar a un corpus significativo que concentre o sintetice lo
antropológico, histórico, social y cultural peculiar de los habitantes de este
continente y de sus culturas. Empero esto es justamente la tarea de siglos en la
cual han estado inmersos los filósofos, los historiadores, los literatos y los
intelectuales en general. Algunos han destacado la conveniencia de los aspectos
discursivos y de aproximación analítica, otros han analizado histórica y
filosóficamente esta preocupación asignándole es estatuto de relevancia que le
ha permitido quedar inserto como un tópico en la filosofía universal, V. gr,, Zea,
Vasconcelos, entre otros. Algunos han tocado efectivamente algo o mucho de lo
característico de la manera de ver el mundo del hombre americano, por ejemplo
desde la literatura, como en el caso de Gabriel García Márquez en Cien años de
Soledad, otros han encauzado la mirada hacia nuevos aspectos no debidamente
considerados, como por ejemplo la particular relación del nativo con sus tierra,
con su locus y con su tempus. En efecto, es un aporte y dinamiza el estado de la
cuestión, pero ¿dónde encontramos la mirada globalizante, analítica y vasta que
cubra todo el horizonte de lo cualitativo y de lo denotativo de dicho tópico? Al
parecer debemos conformarnos por ahora con aproximaciones, con nuevos
aspectos, con complementos para las aristas que están en construcción
explicativa. Es que no resulta fácil abordar lo que muchos han pensado sin
cerrarlo.
Hoy, en virtud de la crisis de los paradigmas y en vistas de la popularización de
las tesis epistemológicas de Feyerabend, que propician “el todo vale” para la
obtención de nuevas y satisfactorias explicaciones en los distintos campos del
saber; (1) pareciera que los caminos de búsqueda están al arbitrio de la libertad
creadora de los intelectuales; casi sin límites, salvo los que impone
naturalmente el lenguaje. Así, ha quedado claro cuando menos, el velo
ideológico tradicional caracterizado por las distintas tesis eurocentristas que se
habían decantado muy bien en la prosa académica o científica latinoamericana,
desde el Siglo del Progreso hasta las últimas décadas del siglo XX, período éste
en el cual se toma conciencia efectiva en campos del saber tales como la
sociología, la sicología, la antropología, la historia, la historia de las ciencias, la
literatura y la filosofía, de que justamente el discurso de aproximación para
dilucidar el tópico de la identidad latinoamericana, estaba imbuido y matizado de
criterios formales y de resabios ideológicos europeos. Por ello Saldaña habla de
la necesidad de una “vigilancia epistemológica”(2) en el campo de la
epistemología y de la historia de las ciencias, tanto para ponerse en guardia
frente a posturas que más bien diluyen el análisis y lo debilitan, cuanto para
encontrar una metodología o una perspectiva audaz y pertinente que apunte al
núcleo de lo identitario.
En rigor, en los Congresos y Seminarios Latinoamericanistas, la apertura a
nuevos posibles ha quedado de manifiesto desde hace bastante tiempo, y los
exponentes por lo general, aluden constantemente a la necesidad de buscar
nuevas categorías de análisis para la interpretación de los eventos en los
campos de estudio vinculados a temas latinoamericanos. Esto se percibe en lo
referente a dejar atrás la tesis del eurocentrismo como modelo y guía de
análisis, que ya adelantáramos, o en cuanto a reorientar la formulación de
preguntas en los temas de las disciplinas históricas y ciencias sociales; así
como también en cuanto a propiciar un reordenamiento metodológico, o tender
hacia el desarrollo de equipos interdisciplinarios para abordar temas de la
cultura. Y en este marco de inquietudes, se ha propuesto también, una apertura
crítica hacia nuevos modelos y hacia la construcción de futuros paradigmas.
En la mayoría de los seminarios latinoamericanistas; por ejemplo en el III
Congreso Internacional: "A. Latina y el Caribe: más allá de los 500 años Solar
Chile, Stgo, 1991; en el VIII Congreso de la Federación Internacional de
Sociedades de Estudio sobre A. Latina y el Caribe, FIEALC, U. de Talca, Talca,
1997; en las IV Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana, 1999, el Cusco;
en el VII Seminario Internacional en Cs. Sociales y Humanidades, Instituto de
Estudios Avanzados, (IDEA), U. de Santiago de Chile, 2001, Stgo.; se destacan
trabajos vinculados directamente con el tema de la identidad, y en todos ellos
queda de manifiesto el reconocimiento del eurocentrismo como eje de los
análisis de las distintas disciplinas humanas y sociales en nuestro continente.
Esta tendencia interpretativa de mirar nuestra cultura con los ojos y cánones
europeos, es observable desde fines del siglo XIX hasta fines del siglo XX. Ello
es notorio en las distintas expresiones de la historiografía, en muchos campos
de la literatura, en las relaciones internacionales, en sociología y en historia de
las ciencias. Es en este último caso que focalizaremos la atención un momento.
Efectivamente, la historia de las ciencias es una disciplina muy nueva, toda vez
que principia a gestarse desde fines del siglo XIX con los aportes de Comte,
quien sugiere la “… realización de una cátedra de historia de la ciencia en el
Collège de France: esa cátedra, la primera de su tipo en todo el mundo, se creó
por fín en 1892…” (3) y en el siglo XX, comienza tímidamente su extensión y
difusión en cátedras norteamericanas y de Europa. (4)
En América Latina, la historia de la ciencia, sólo muy recientemente está
tomando cuerpo; más exactamente ello se observa a partir de las últimas tres
décadas, principalmente con el impulso de estudiosos en México primero, y
luego en Perú, Argentina y Brasil. Justamente México lleva la primacía en este
tipo de investigacciones, tal como se puede apreciar por la cantidad de
congresos de Historia de la ciencia que allí se realizan, como por la presencia de
la revista: Quipú, revista de historia de la ciencia y la tecnología. En Chile, sólo en
la última década podemos hablar de expresiones propias de un ejercicio de este
campo historiográfico. Si revisamos el discurso y contenidos temáticos de los
trabajos en la historiografía vinculada a estudios sobre la ciencia en América, se
percibe claramente la presencia de la tesis del eurocentrismo; v. gr. al considerar
que la ciencia en nuestros países es más bien un traspaso de la ciencia
europea y que dicho proceso se da casi en bloque con los métodos, categorías y
criterios taxonómicos esencialmente europeos, para el estudio de la flora y fauna
de los referentes orgánicos en América Meridional y América Central. Hoy,
sabemos muy recientemente, que en dichos procesos hubo una influencia
externa a la comunidad científica, tales como la fuerza de las tendencias
culturales del período, principalmente romanticismo y positivismo, en muchos
países de América; al menos en Chile y Nicaragua, esto ha sido analizado en
trabajos recientes por el que escribe estas notas (5) Y que, por tanto la ciencia
en los diversos países de América ha ido perfilándose a partir de campos
distintos del saber, v. gr. en Chile su fase institucional está fuertemente
comprometida con las ciencias de la vida, especialmente la taxonomía. En
cambio -a manera de ilustración- en Nicaragua, dicho proceso se da a la par con
el desarrollo de las ciencias de la tierra; ello por el imaginario cultural
decimonónico, que estima posible la construcción de un canal transoceánico por
ese país, luego la cartografía, la geografía y la geología fueron unas de las
primeras ciencias en mostrar y aplicar sus conocimientos y crecer dichos corpus
con los nuevos referentes geográficos a conocer y explicar propios de dicho país.
(6)
En este contexto, la tesis de la toma de conciencia del eurocentrismo esta
presente, reconocida y criticada por muchos autores: Bisso (7) Hirshbein (8) y
Arroyo (9) entre otros.
El primer autor, por ejemplo sostiene que la biografía histórica, en la actualidad,
es un género controvertido y que en América específicamente en Brasil, aún no
se ha alejado del todo de rasgos tales como el enfoque superficial, el énfasis
anecdotario, la secuencia cronológica y otros, que en suma son equivalentes a
los cánones del europeismo en cuanto al tratamiento de este género
historiográfico en Brasil y que se puede hacer extensivo a otros países de
América; toda vez que efectivamente en estos trabajos, se hecha de menos un
alejamiento de la canónica exigida por la metrópolis, y dar cuenta por ejemplo de
la riqueza sicológica del o enfatizar su significación individual histórica en la
cultura y sociedad latinoamericana, enfatizando por tanto las conexiones de
estos sujetos que dan pábulo a las biografías, con el microcosmos de los
estratos sociales más bajos en un determinado período histórico (10)como una
forma de alejarse de los criterios europeizantes y privilegiar la investigación de
este género hacia la génesis de la cultura latinoamericana.
Hirshbein por su parte, sigue esta línea de pensamiento en cuanto sugiere que
el ensayo en América viene mostrando la cuestión de la identidad como una
forma de autoafirmación cultural frente a Europa. Y señala que en este sentido,
autores como Bello, Bolívar, Miranda y otros, intentaban en sus trabajos
reflexionar sobre lo específicamente americano, buscaban las categorías más
apropiadas para pensarse a sí mismos, para pensar a América, como
distinta a Europa y poder así dar cuenta de la particular realidad latinoamericana,
dentro de una cierta dirección romántica durante gran parte del siglo XIX. Ello
sería un ejemplo de esfuerzo de orientación hacia la búsqueda de la identidad a
través del ensayo. Ello continuaría en la ensayística venezolana más
contemporánea con los trabajos de autores como Briceño Iragorren y Picón
Salas, quienes entre otros buscan la autoafirmación de lo nacional, de lo
regional y de lo esencialmente americano, oponiéndose así al imperialismo y a
otros cánones de orientación europeas. (11)
Arroyo, por su parte, sugiere que para encontrar un camino de búsqueda de lo
latinoamericano, del pensamiento específicamente latinoamericano, urge
superar una serie de obstáculos tales como la periodización en historiografía, las
tendencias estructuralistas y pragmáticas y las dificultades semánticas e
ideológicas, entre otros, llegando incluso a sostener que “…el problema es no
sólo epistemológico, sino en cierta forma genético ya que no podemos
desprendernos de una parte de nuestra propia naturaleza” (12) Y que por tanto,
para dejar atrás el enfoque europeizante, sería deseable encauzar los estudios
con orientaciones hacia la sustitución de la herencia cultural sociológica
eurocéntrica, terminar con el binomio cultura/naturaleza, reunificar orgánicamente
las ciencias sociales, tomar más en cuenta a la mujer como actor social, o
superar la confrontación nosotros-alteridad y pensarnos más como una
colectividad en su dinamismo. (13)
En el caso del análisis del discurso aplicado a la prosa de científicos
decimononos en Chile, como Gay, Domeyko y Philippi, por ejemplo; se percibe
también en muchos momentos una presencia de los criterios europeizantes,
sobre todo en lo referente a la aproximación metodológica frente a los
observables que van siendo clasificados por estos autores; como así también en
lo referente a los cánones de belleza y de los factores que a juicio de los mismos
son proclives para la obtención del ideal decimonónico consistente en la
obtención del progreso. Por ejemplo en cuanto a lo metodológico, los referentes
orgánicos o inorgánicos, son vistos como algo externo, que queda frente al
hombre y que urge sistematizarlo; esto es, una expresión de la tesis
europeizante que divide el universo dicotómicamente en el par: hombre-
naturaleza, y que por cierto estos científicos repiten en su aproximación al objeto
de estudio. Algo similar ocurre en cuanto al ideario del progreso por ejemplo;
este es entendido como un télos que se alcanzará con la dominación de la
naturaleza y con acantonamiento o residencia de los individuos en una región
no explotada. Y para el cumplimiento de tales requisitos, se estimaba la
presencia del verdor, de los bosques y de la humedad, como algo sin lo cual no
hay progreso; por ejemplo así lo señala Philippi, en cuanto a sus referencias
sobre el desierto de Atacama (14) Más tarde, a fines del siglo XIX, dicho criterio
cambió como se sabe, con la explotación de los recursos mineros, y el desierto
se ve como un medio que también es factible de habitar.
Por lo anterior, queda claro que estos trabajos contribuyen indirectamente tanto
para el campo de las historia de la ciencia como para el reordenamiento de
variables a considerar por parte de los investigadores interesados en temas
latinoamericanistas y en especial en tópicos de la historia de las ciencias en
América. Lo primero, en tanto permite observar que los paradigmas explicativos
tradicionales utilizados en historia de la ciencia en América, encierran dentro de
sus postulados relevantes, efectivamente, la tesis del eurocentrismo, en tanto es
Europa el modelo comparativo y la vara de medida del desarrollo científico,
metodológico o de cualquier otra expresión cognoscitiva que se tiene presente
por parte del historiador para dar cuenta de tal o cual corpus o discurso científico,
sea de las ciencias de la vida, de las ciencias de la tierra, o incluso de las
ciencias sociales. Los resultados de la apropiación científica en los países de
América tradicionalmente se comparan con los estándares y criterios europeos,
dejando de lado las variables que vinculan tales procesos de institucionalización
con la cultura o la praxis social que pudieran mostrar una orientación peculiar, un
énfasis metodológico novedoso, o una alusión al conocimiento vernáculo, o
alguna peculiaridad del trabajo in situ, ocasionada por la naturaleza de la región
o del lugar, por ejemplo; entre tantos aspectos que pueden reconstruir el marco
epistémico decimonónico de instauración de la ciencia en las repúblicas de las
jóvenes repúblicas de América.
Luego, la discusión sobre la tesis del eurocentrismo nos permite estar en
guardia a la hora de analizar los discursos científicos de los autores y científicos
decimonónicos acotados en nuestras investigaciones, como también en cuanto
al análisis de la literatura científica complementaria del hito en el cual se esté
investigando la marcha científica de tal o cual país latinoamericano. En suma, la
discusión anterior nos permite superar una cierta ingenuidad metodológica en
cuanto a aceptar de facto los procedimientos de clasificación y conocimiento de
lo vernáculo en los países de América.
Lo anterior sugiere por tanto, desarrollar una línea de investigación de historia
de las ciencias abierta a nuevas combinatorias de metodología y de
procedimientos analíticos para contribuir desde estas disciplinas a la
determinación de la identidad latinoamericana. Tal vez un campo metodológico
poco utilizado en esta última disciplinas, para abordar el tema de la identidad y
que no se ha divulgado mucho aún, es el de estudiar la marcha histórica de la
ciencia en nuestros países y el de determinar las fases y peculiaridades de las
mismas, pero sin desvincular el análisis de los marcos epistémicos y culturales
en los cuales estos procesos de consolidación de la episteme, se generaron y
se desenvuelven. Y ello, al mismo tiempo que se consideran ciertas categorías o
criterios constructivistas propios de la epistemología genética, como
complemento al análisis hasta arribar a un comprensión acerca de cómo se
llegó a las nuevas estructuras cognitivas.(15) Desarrollar investigaciones que
apunten a una compresión del devenir científico latinoamericano, con énfasis en
la búsqueda de estructuras cognitivas, posibilitaría una comprensión de los
aspectos más relevantes que han incidido en la consolidación de la episteme en
América y contribuiría a determinar como éstos procesos han estado
comprometidos con un imaginario colectivo de lo que en su tiempo se entendía
por “lo nacional”, por “lo propio”, por la identidad republicana decimonónica, y en
suma, por tanto, de la identidad latinoamericana en el cual dichos constructos
se perfilaron y se constituyeron en institución social.
Notas y citas.
1. Feyerabend, Paul: Contra el método, Ariel, Barcelona, 1981.
2. Cf. Saldaña, Juan José: “Nuevas tendencias en la historia
latinoamericana de las ciencias”, Cuadernos Americanos, Vol. 2, Nº38, México,
1993; p. 74.
3. Kragh, Helge: Introducción a la historia de las ciencias, Ed. Crítica, Madrid,
1989; p.19.
4. Ibidem., p.31.
5. Vid. Saldivia, Zenobio: “La visión de la naturaleza en el discurso de Claudio
Gay y Rudolfo Amando Philippi”, VII Seminario Internacional en Ciencias Sociales
y Humanidades, Usach, Stgo., Enero 2001. Y El desarrollo de la ciencia en
Nicaragua, Managua, Septiembre 2000, inédito.
6. Cf. Saldivia, Zenobio: El desarrollo de la ciencia en Nicaragua, op. cit., pp.
31-32.
7. Bisso Schmidt, Benito: Biografia: uma velha/nova forma de se olhar o
social. VII Seminario Internacional en Ciencias Sociales y Humanidades, Usach.,
Stgo., Enero 2001.
8. Hirshbein, Cesia Ziona: El ensayo como forma literaria del pensamiento
venezolano:”¿Qué significa que la cuestión d ela identidad sea la clave del
pensamiento latinoamericano contemporáneo? VII Seminario Internacional en
Ciencias Sociales y Humanidades, Usach., Stgo., Enero 2001.
9. Arroyo Pichardo, Graciela: Obstáculos y necesidades de un pensamiento
latinoamericano para el siglo XXI. VII Seminario Internacional en Ciencias
Sociales y Humanidades, Usach., Stgo., Enero 2001.
10. Cf. Bisso Schmidt, Benito; op. cit.; pp. 6,7,8.
11. Cf. Hirshbein, Cesia Ziona; op. cit., pp. 4,5,6.
12. Cf. Arroyo Pichardo, Graciela; op. cit., p. 2.
13. Ibidem., pp. 3,4,5,6,7.
14. Philippi, R. A.; Viage al desierto de Atacama,(1853-1854), Librería de
Eduardo Antón, Halle, Sajonia, 1860.
Vd. por ejemplo: Berríos, M. y Saldivia, Z. : Claudio Gay y la ciencia en Chile, Bravo
y Allende Editores, Stgo., 1995. Y también en: “La epistemología constructivista y
la historia de las ciencias en América Latina”, Estudios Latinoamericanos Solar,
Stgo., 1998, pp. 121-125.
Zenobio Saldivia M.
U. Tecnológica Metropolitana,
Stgo., Chile
Profesor de Filosofía (U. Ch.), Supervisor
Educacional (CPEIP), Mg. en Filosofía de
las Ciencias (USACH). Primer graduado
de su especialidad en el país (1988).
Actualmente Dr. en Pensamiento
Americano con mención en Historia de las
Ciencias.(U. de Santiago de Chile), Stgo.
Profesor asociado de la U. Tecnológica
Metropolitana, (UTEM), Santiago.
Ha publicado diversos artículos referentes
a la historia de las ciencias y a temas
propios de la epistemología; en especial
sobre el constructivismo Piagetano. A la
fecha tiene más de 90 publicaciones de
artículos considerados los del país y los
del extranjero. En el exterior tiene
publicaciones en Argentina, Perú, Uruguay,
Nicaragua, El Salvador, España, Costa
Rica, Brasil y los EE.UU.
Ha participado en eventos nacionales e
internacionales, focalizando la atención en
temas vinculados al enfoque piagetano de
las ciencias. Ha impartido docencia en la
U. de Chile, Sede de Valparaíso; en la U.
Técnica Federico Sta. María, Valparaíso; en
la Universidad de Santiago de Chile y en la
Universidad Tecnológica Vicente Pérez
Rosales. Actualmente se desempeña
como Profesor de Historia de las Ciencias
y de Epistemología en la Universidad
Tecnológica Metropolitana (UTEM), Stgo.
Entre 1992 - 1993, desarrolla la
investigación interna: "Claudio Gay y la
Ciencia en Chile" (Berríos-Saldivia), Depto.
Humanidades, UTEM, Stgo.
En 1995, obtiene el premio UDUAL de
apoyo a la investigación. (UDUAL), Unión
de Universidades de América Latina,
México.
En la docencia universitaria ha
desempeñado cursos de Lógica
(Programa de Magister en Lingüística),
USACH, Filosofía, Historia de las Ciencias,
Desarrrollo de la Ciencia en América,
Ciencia en Chile, Historia de la Filosofía,
Filosofía de la Técnica, Epistemología,
Ética, Humanismo y Cultura, Fundamentos
de la Ciencia, Metodología de la
Investigación y otros.
Miembro de la comisión de Evaluación de
los Planes de Estudio de las distintas
Carreras de la UTEM. Presidente de la
comisión de Jerarquización del
Departamento de Humanidades.
Colaborador habitual de revistas
académicas nacionales y del exterior, así
como de periódicos en el ámbito de la
divulgación científica. Entre estas: Rev. de
Estudios Latinoamericanos SOLAR CHILE;
Rev. Trilogía, UTEM, Stgo,: Rev. de
Sociología, U. de Chile, Santiago; Rev.
Locus Amenus, (Bs. Aires); Revista
Interamericana de Bibliografía,
Washington; Rev. Escuela Viva, Lima; Rev.
Acta Académica, San José; Rev. El
Periódico nuevo enfoque, El Salvador; Rev.
Creces (Divulgación Científica), Stgo.; Rev.
de la Fac. de Humanidades, USACH; Rev.
Comunicación Universitaria, USACH, Stgo.,
Revista de Estudios Sociales C.P.U., Stgo,
Diario El Mercurio, Stgo.; Diario el Mercurio,
Valparaíso; Diario El Valle, San Felipe y
otros.
Miembro de la directiva de la Sociedad de
Estudios Latinoamericanos SOLAR CHILE.
Presidente de los egresados de los
Programas de Mg. en Filosofía de las
Ciencias y Filosofía Política, USACH.
Director del grupo de estudios sociales
Locus Amenus, Chile. Vice-presidente del
Centro de Egresados de la Universidad de
Santiago de Chile (CEUSACH).
Ha dictado conferencias de temas propios
de la Epistemología y de la Historia de las
Cs. en diversas universidades e
instituciones en general; entre estas en el
país en: el Museo Nacional de Historia
Natural, Stgo., Chile, en la Universidad
Arcis, Stgo., en la Universidad de Viña del
Mar, en la U. Tecnológica Metropolitana, en
la U. de Santiago de Chile, en las
Municipalidades de Las Condes, Stgo., y
en la de San Felipe. En el extranjero en el
Instituto Charles Dickens (Huancayo),
Perú, en la U. Nacional de La Plata, La
Plata, Argentina y en la U.
Centroamericana, Managua, Nicaragua.
LIBROS PUBLICADOS
LIRIOS DE SEPTIEMBRE (Poemas),
Arancibia Hnos., Impresores, Stgo., 1990.
EN TORNO A LOS ALBORES DE LA
CIENCIA, Central de Publicaciones, UTEM,
Santiago., 1994.
CLAUDIO GAY Y LA CIENCIA EN CHILE,
Bravo y Allende Editores, Stgo.,1995.
LAS HUMANIDADES EN LA CURRICULA
DE LAS CARRERAS DE INGENIERIA: UNA
VISION HACIA LATINOAMERICA, Unión de
Universidades de A. Latina, México D. F. y
Utem, Stgo; 1998.
LOGICA, Corporación de Educación y
Salud de la Comuna de Las Condes, Stgo;
1999.
LA VISION DE LA NATURALEZA EN GAY,
DOMEYKO Y PHILIPPI, Ed. Usach, Stgo.,
Dic. 2003.
PASANTIAS DE INVESTIGACION
U. de Belgrano, Bs. Aires; 1997
U. Nacional de la Plata, La Plata, 1997
Inst. de Historia de Nicaragua y
Centroamérica, UCA, Managua; 2000
ENCUENTROS Filosofía y cultura desde Latinoamérica
LATIN AMERICAN PHILOSOPHY AND CULTURE Londres - UK
|