| ENCUENTROS Filosofía y cultura desde Latinoamérica LATIN AMERICAN PHILOSOPHY AND CULTURE |
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| ANTERIORES: CAFE FILOSOFICO: Tema: "LA RELIGION Y LAS BARRERAS PARA LA INTEGRACION" Nuevo lugar: EN EL LOCALDEL RESTAURANTE EL AGUAJAL 54 Balls Pond Road, N1 4AP 5.OO pm Domingo 26 de Noviembre Mas informacion: Tel 02086998731 Email: claudiochipana@yahoo.com gloriajaliff@hotmail.com ENCUENTROS y el Café Filosófico El café filosófico es una de las actividades que realiza la asociación Encuentros en la ciudad de Londres. 2 de julio 2006 Comentarios sobre la actualidad y discusión del tema: "Las migraciones: choques culturales?" 5.30 PM |
| Café filosófico Buho Rojo En Lima Los invitamos a tomarse un cafecito gratis y participar en el Café Filosófico La entrada es gratis y el café también Lugar: Jr. Callao 181, Pueblo Libre, Local de la Asociación Cultural y Educativa Buho Rojo altura cuadra 6 de Sucre, cruce Av. Sucre y Av. La Mar) Los esperamos Atentamente José Maúrtua Alva Presidente Asociación Cultural y Educativa Buho Rojo http://www.buhorojo.de Jr. Callao 181, Pueblo Libre T.: 463 08 07 informes@buhorojo.de |
| Café filosófico en Londres No 11 TEMA: LA DISCRIMINACION RACIAL La discriminación racial en el contexto actual es una de las cuestiones que se ha convertido en un tema de debate en todos los niveles de la esfera pública , político, periodístico, comunitario. Casi no hay aspecto de la vida social que no se relacione con el problema de las relaciones raciales tanto en el Reino Unido como en el resto de Europa. Miles de personas cruzan las fronteras en busca de un vida mejor en Europa, muchas de ellas usando los medios vedados por las leyes cada vez más duras contra los posibles inmigrantes. Algunos cuestionan el multiculturalismo, otros hablan de la necesidad de una mayor integración por parte de las minorías étnicas, en cualquier caso los ataques raciales son ya parte de la vida diaria tal como lo registran los medios de comunicación. Hace poco un brasileño, de nombre de Meneses, murió acribillado por acción de las fuerzas de seguridad al ser ‘confundido’ con un terrorista musulmán. La sociedad entera está sensibilizada con el tema del racismo y la discriminación pero aún falta mucho por hacer. Una y otra vez surgen las interrogantes de qué es ser británico, qué significa ser europeo, si el multiculturalismo tiene validez, qué significa integrarse, si guardar la propia identidad debe ser un derecho reconocido, cómo superar el racismo, si es posible convivir bajo lo s mismo preceptos ciudadanos manteniendo a la vez las diferencias culturales. “Si la conducta humana fuera siempre racional y dotada de fines, la discriminación racial no existiría ni estaríamos hoy hablando de ella. Pero la realidad es que la conducta esta regida por sociedades radicales, tradicionales y machistas. Por lo tanto, no hay clasificación humana que integre a grupos diferentes. En otro aspecto, el que nos hagan pertenecer a un grupo social, religioso o racial si bien nos clasifica y nos da un status dentro de una sociedad, también nos masifica y nos enajena. Lo deplorable es que para que un ser humano pueda realizarse plenamente, como un ser libre y digno, tenga que enfrentarse con el dilema de “ser o no ser” o bien “el ser o la nada”. En otras palabras ‘Ser el que se es’ o abandonarse a lo que ‘otros quieren que se sea’. “ |
Café filosófico en Londres No 13 Globalización y exclusión Globalización y Exclusión Por Gloria Jaliff El término globalización nos sugiere la acción de difusión y concreción de ideas o proyectos; un globo que se sopla, con aire y energía para que se mantenga erguido y sostenido. De este modo, la globalización a nivel social o cultural resulta de la acción voluntaria de varios individuos que soplan y dan energía y sostén. Es necesario entonces de la disposición de algunos o de muchos para llegar a su plena realización. En consecuencia, la globalización sería una parte de un proceso en el cual todos los seres humanos formamos parte y por el cual todos nos sentimos atraídos. Muchos pensadores hablan hoy de este fenómeno y lo expresan de diferentes maneras. David Harvey en Spaces of Hope,( Harvey, David, Spaces of Hope, (Edinburgh: Edinburgh University Press 22 George Square,2000) dice que la globalización puede ser vista como un proceso, una condición epocal o como una específica variedad de un proyecto político. Aunque no descalifica ninguna de las definiciones, Harvey sostiene que la que más se ajusta a la idea de modernidad es la de proceso, el cual nos hace pensar en primera instancia, en cómo la globalización ha ocurrido o en cómo está ocurriendo. Concluye diciendo que la globalización es tan vieja, como el descubrimiento de América y que coincide además, con la idea expansionista del capitalismo. Tras la Primera Revolución Industrial Europea, parece haber comenzado importantes cambios en la estructura social de tal magnitud, que trastocaron a gran velocidad el mundo que conocemos desde el Siglo XVIII hasta el joven siglo XXI. Tales cambios se han escenificado siempre en una historia cuyo tiempo y espacio muta en un proceso que en El Capital de Marx, se define como “el proceso de circulación del capital” (Marx, 1867). No caben dudas hoy que el capitalismo es el orden mundial que manipula las ideas y que nos ha seducido a todos con su organización y su encanto. Esta convicción nos envuelve en el globo inflado de la in- diferenciación donde nadie debe ni puede diferenciarse del otro. Todos pertenecemos al mismo sistema capitalista de la globalización y exclusión. ¿No existe entonces una mejor interpretación de uno mismo que una cosa globalizada y puesta al servicio del otro, y a la vez, una cosa excluida de ser sí misma? En el capitalismo en realidad, la actividad económica, el éxito y las ganancias se vuelven fines en sí mismo y por lo tanto, el destino del hombre se transforma en el de contribuir al crecimiento del sistema económico y a la acumulación de capital. El hombre se convierte en un engranaje de la vasta máquina económica, un engranaje importante si posee mucho capital, insignificante si carece de él, pero en todos los casos continúa siendo un engranaje destinado a servir propósitos que le son exteriores. Frente al coloso del capitalismo y de la globalización, el mismo hombre, debilitado e impotente de ser él mismo, se excluye “de llegar a ser el que debe ser y se planta en la cosa que le dejan ser”. Así también pueblos enteros son realidades excluidas y no afines con sus idiosincrasias o tradiciones. Estos pueblos prescinden de ser si mismos y en vez de formar naciones dignas de libertades, son cada vez más el resultado de la subordinación y el desamparo. Algunas aproximaciones a la globalización Por Claudio Chipana G Lo que hoy se ha dado por llamar la globalización es generalmente entendido como un fenómeno inclusivo, en tanto que ‘globalizar’ significaría primariamente incluir. Sin embargo, no obstante que es observable la profundización de algunas de sus facetas que justificarían hablar de una globalización, como son la intensificación de las relaciones internacionales, un mayor flujo de capitales, un incremento de las redes comunicativas y la experiencia colectiva de cambios climáticos, entre otros, el proceso y el discurso de la globalización no han podido evitar un discurso y hasta un movimiento de carácter opuesto, el de la antiglobalización. Una razón de ello es que la globalización ha generado y genera simultáneamente dinámicas de inclusión y de exclusión. El hecho es que es un proceso que viene a funcionar en un mundo marcado profundamente por la desigualdad social y económica y que no es observable una reversión significativa de este norte. Ya algunos autores han mostrado que lo que más se globaliza es el mundo desarrollado, y con más lentitud o casi nulo progreso los países pobres o periféricos. Datos recientes muestran que el avance vertiginoso del internet no dejará de avanzar a escala global en las décadas venideras, pero sus avances se darán a un ritmo cada vez más pausado. En el marco de la teorización en torno a la globalización podemos distinguir a diversos autores, a sus defensores y sus detractores o los que optan por una problematización de la globalización sin negar su presencia. Están aquellos, siguiendo la tipificación hecha por Held, McGrew y otros (Global Transformations, Polity, 2000), los ‘globalistas’ o ‘hiperglobalistas’, que sostienen que marchamos a una auténtica experiencia de un mundo unificado, interconectado y que incluso ello ya es una realidad. Dentro de este grupo están los que estiman que esta unificación antes que homogénea se trata de una globalización hegemonizada por algunas potencias, incluso por una sola potencia. También están los ‘escépticos’ , como por ejemplo, Hirst y Thompson, que ponen en tela de juicio la globalización, es decir, no hay cambios novedosos o fundamentales que ameriten hablar de tal fenómeno en el sentido de una transformación ‘globallizada’ del mundo. Finalmente están los ‘transformacionalistas’, una suerte de liberales moderados, que admiten cambios importantes de carácter global pero que ello no nos lleva hablar de un escenario esencialmente diferente y menos aún que la integración signifique que incluya a todos por igual. Si bien son innegables los cambios operados particularmente en las últimas décadas en los planos comercial, tecnológico, financiero, hay que hacer notar que entre los rasgos más saltantes están el rol de las multinacionales (MNC), y el hecho de las profundas desigualdades entre las naciones ricas y pobres. Es dudoso cifrar demasiadas expectativas en el papel de las transnacionales si constatamos el enorme poder que tienen para burlar la capacidad de las naciones para poder controlarlos. La globalización tampoco ha significado mucho para atenuar el daño constante a la naturaleza por parte de las naciones industrializadas, como tampoco para crear relaciones democráticas entre las naciones o garantizar una gobernanza de carácter mundial que garantice soluciones democráticas para las naciones en conflicto, que incluya a las pueblos indígenas y a los pueblos no occidentales. No es gratuito en consecuencia la proliferación de múltiples voces contra la globalización en lo que tiene de excluyente. Cabe preguntarse si la globalización puede adoptar un signo distinto, más inclusivo e igualitario, para lo cual habría que introducir cambios profundos en la relaciones internacionales, creando marcos institucionales para abordar los problemas mundiales y regionales, desde conflictos locales hasta problemas globales como el medio ambiente; o es que ese proceso se dará en las condiciones actuales y que sólo se trataría de profundizar las tendencias en curso. ¿Cómo replantearnos la globalización en términos más inclusivos? Londres, 6 -1-06 |
| Café filosófico en Londres No 10 FRIDA KAHLO, MUJER, ARTE Y SOCIEDAD Sin lugar a dudas Frida Kahlo se ha constituido en una de las figuras más emblemáticas del arte y la cultura latinoamericanos. No obstante, más allá del impacto mediático que ha despertado en los últimos años, quedaría por ver si ello obedece a los rasgos de su historia personal de por sí extraordinaria, o a razones estéticas de su producción artística, fruto de la tradición y el avant garde; o al contexto histórico que da marco a su vida y obra, o a la amalgama de todos estos aspectos La generación de la que Kahlo es parte, los movimientos artísticos y políticos con los que se identifica, constituyeron elementos importantes en la cuestión de la definición de la identidad del México post revolucionario y de Latinoamérica tomada en su conjunto y cuyas repercusiones las seguimos viviendo en la actualidad a través de las revindicaciones indígenas, los efectos de la globalización y los roles de género. Frida Kahlo se ha ubicado como un punto de referencia para los debates sobre el lugar y del rol de la mujer en Latinoamérica y también de la necesidad de replantear de los parámetros estéticos y culturales latinoamericanos. No obstante, subsiste la interrogante de cuánto realmente se ha hecho, en el campo de las relaciones de género, para crear una sociedad más equitativa. Cuánto se ha hecho para rescatar al otro de la marginalidad, y cómo entendemos la relación entre el arte y la sociedad en un mundo en que se operan cambios vertiginosos en los medios y formas de representación. (CCH) “A un hombre con su talento le hubiera sido fácil hacerse conocer mucho antes pero a Frida que era mujer.... las cosas no le resultaron tan fáciles. Me pregunto que debe hacer una mujer para lograr romper con tantos obstáculos. Una rebeldía podría ayudarnos a ser la que debemos ser o más bien un cambio de valores al que todos nos adhirieramos? Lo importante es ser auténtica y tratar de realizarse uno misma a pesar de sus compromisos sociales o familiares. No deberíamos dejar pasar el tiempo ni las oportunidades para determinarnos como personas. La mujer que ha estado tan atada a valores tradicionales, se ha resignado a sacrificar su propia vida en virtud de poderes exteriores y superiores. Las tradiciones le enseñaron a creer que debía prescindir de ser si misma en pro de "los otros". Ha existido siempre en ellas, una autoconciencia de insignificancia personal y una sensación de soledad moral que no le permitieron concientizarse ni de si misma ni de sus propios valores. Toda esta falta de sincronización entre su desarrollo personal y su contorno, provoca en la mujer sensaciones de impotencia, injusticia y malestar. Por lo tanto, sino hay valores que respeten la condición real de felicidad tanto del hombre como de la mujer, no hay institución” (GJ) Frida Kalho, “Tratado de individuacion” Gloria Jaliff En la exposición de Frida Kalho que recientemente disfrutamos en Londres, pudimos obtener de sus autorretratos y pinturas, muchas y variadas impresiones. En los autorretratos de Frida, nos parece que su imagen representa a una mujer sufriendo las peripecias de la vida o que es demasiado expresiva. “Nos parece”… Aunque sabemos también, que la apariencia que nos producen tales manifestaciones no es siempre la realidad. Ciertamente, los seres humanos viven realidades parecidas, no obstante, no todos podemos enunciarlas como Frida Kalho extraordinariamente lo ha hecho. Un gran número de problemas aparentemente insolubles, desaparecerían si nos decidiéramos a expresarlos. Esto nos produciría un cierto alivio emocional y nos sentiríamos más libres de sus presiones. En esencia, lo que el ser humano moderno busca en las diferentes actividades es lograr una cierta felicidad y vivir para la libertad. Fue en definitiva lo que Frida Kalho quiso conquistar. Lamentablemente, hay factores en la estructura del carácter del hombre moderno, que le hacen desear un abandono de su propia libertad en pro de conseguir un supuesto bienestar síquico y físico. ¿Que es la libertad como experiencia humana? ¿Se trata de una experiencia idéntica, cualquiera que sea el tipo de cultura a la cual una persona pertenece, o se trata de algo que varía de acuerdo con el grado de individualismo alcanzado en una sociedad dada? ¿Es la libertad solamente ausencia de presión exterior o es también presencia de algo? Y siendo así ¿Qué es ese algo? ¿Cuáles son los factores económicos y sociales que llevan a luchar por la libertad? Se puede afirmar que en si misma la libertad caracteriza la existencia humana como tal, al hecho de que además, su significado varia de acuerdo con el grado de autoconciencia del hombre y su concepción de sí mismo, como ser separado en independiente. Este es un proceso de individuación que permite al individuo desprenderse de sus lazos tradicionales y tomar conciencia de si mismo. El individuo carece de libertad en la medida que no ha tenido conciencia de si mismo como un individuo libre y autónomo. Pero para lograrlo, el hombre necesita que la sociedad a la cual pertenece, le ofrezca las posibilidades de realización humana y la posibilidad optima de la felicidad individual. Sin embargo, en la mayoría de las sociedades este caso no se da y existe una discrepancia entre el propósito de asegurar el funcionamiento de la sociedad y el de promover el desarrollo pleno del individuo. Este hecho obliga al individuo a reaccionar y responder a sus inquietudes de diferente manera. En el caso de las pinturas de Frida Kalho, veo una necesidad de resolver y denunciar los problemas que vive en su vida y en la sociedad, en pro de su propia libertad. Es un mecanismo genuino de evasión y a la vez de respuesta a las necesidades humanas. No es que quiso que sus problemas desaparecieran sino que deseaba destacarlos para individualizarse a sí misma como un ser separado e independiente de los demás. Su pintura es por lo que siento, una valiosa distribución de naturalidad, energía y autenticidad. Pero si logró o no su liberación humana es algo que no podríamos ni asegurar ni rechazar. |
CAFE ANTERIOR No 15 La globalización y la cultura en el momento actual, ¿alternativas? El énfasis puesto en la comprensión del fenómeno globalizador en los aspectos económicos y comerciales no debe hacernos perder de vista la enorme importancia de los procesos culturales que los acompañan. Pero la cultura nos es un mero complemento, el peso que ella tiene en la sociedad y en las tendencias actuales de una intesificación de las distintas naciones, colectividades e individuos, influye y define de modo determinante el conjunto de las otras relaciones. Se ha hablado de interconectividad, desterritorialización, hibridización de las culturales. No obstante, la cultura puede transformarse en un medio para consolidar posiciones globales de determinados intereses por medio del control y el poder especialmente cuando se habla de transnacionalización de la cultura o incluso de imperialismo cultural. Uno de los temas que más se ha replanteado en los tiempos actuales a la luz de estos procesos globales es el de la identidad nacional o cultural, a los que casi ninguna colectividad se sustrae. Por otro lado las diversas manifestaciones culturales pueden tener un mayor rol que otros en la definición de las identidades grupales, nacionales y étnicas. Tal cosa ocurre con el factor religioso. La publicación de una caricatura de Mahoma en Dinamarca ha causado consternación y actos de violencia en el mundo musulmán. Muchos han visto estos hechos como una reacción a la hubris, a la ofensiva global, a actitudes intolerantes desde Occidente que ha provocado el surgimiento de ciertos movimientos fundamentalistas. Frente a tal situación corresponde hacer un ejercicio de reflexión que contemple las grandes tradiciones de tolerancia, una interculturalidad que se base en al respeto de la diferencia, teniendo como punto de partida la consideración del Otro. Por cierto ello pasa por replantearse un orden internacional más equilibrado fundado en normas éticas, y sobre todo en el cuestionamiento de una globalización excluyente como es en gran medida la presente. Claudio Chipana G Londres 24/2/06 Un análisis de los efectos de Globalización que incluye la cultura y la exclusión. En el mundo en que vivimos, la globalización se nos ha convertido en una más de las realidades capitalistas y cotidianas que nuestra conciencia acepta y no cuestiona. La ha aceptado por conveniencia, por necesidad y por imposición. ¿Para que negarlo? A todos nos causa alivio que las cosas se hayan masificado y que sean tan simples como la nada. Pensemos en la cultura que nos representa, transmitida y accesible gracias a la globalización de los medios. Pensemos en la cultura del menor esfuerzo que se nos muestra como un bienestar inevitable. ¿Cómo comprender, reconocer y llegar a tener conciencia que con esta clase de cultura, hemos perdido la posibilidad de desarrollar nuestra propia esencia? Esencia es para el filósofo lo que hace que la persona sea el que es. Y lo que hace que la persona sea, es el acto que realiza en virtud de su esencia. Por lo tanto el hombre, en esta cultura global y despersonalizada, se excluye de ser sí mismo y elude también, la responsabilidad de la producción de su propia y legítima cultura. “El proceso globalizador en su dimensión económica, política y comunicacional es el desenvolvimiento objetivo de la historia; aceptarlo o negarlo no se trata de un asunto “moral”. La cuestión es encontrar estrategias, desde perspectivas regionales novedosas, que sean capaces de frenar el aumento de la exclusión social y que sigan garantizando la diversidad cultural". Gloria Jaliff Londres, 24/2/06 |
| Café filosófico No 14 Globalización y la identidad individual Fecha: Domingo 29 de enero Café del Queen Elizabeth Hall South Bank Centre Hora: 5.30 pm Algunas reflexiones sobre la identidad individual frente a las tendencias globalizantes Por Claudio Chipana G. En esta ocasión nos hemos de abocar a la reflexión sobre el tema de la identidad individual a la luz del fenómeno llamado globalización. Si bien éste término es ampliamente usado, sin embargo, muchas veces ello ocurre sin mayor acuerdo en relación a un significado unívoco. La razón es que depende de la posición del análisis y sobre todo porque a nadie escapa los profundos desniveles sociales que se tienden a ahondarse , y debido también a una crisis de la identidad producto de las tendencias globalizantes. Nos preguntamos si se puede hablar de una identidad ‘global’ , ¿hay algo así como una ‘sociedad global’? ¿Se tiende a una sociedad homogénea? ¿Qué ocurre con la identidad del individuo?. Refirámonos, por ejemplo, al caso del migrante, un signo definitorio de los tiempos actuales en los aspectos social y cultural, aportando nuevos elementos a una crítica de la identidad. El migrante es tomado muchas veces como el ‘otro’, unas veces invisible, otras visible, como sucede con los inmigrantes ‘ilegales’ o refugiados en las metrópolis del centro desarrollado. Por otra parte, contrariamente a un cumplimiento de las promesas de la globalización asistimos a un reforzamiento de las fronteras físicas y mentales. Nuevas murallas se construyen a la par de una celebración poco justificada de los logros de una intensificación de las comunicaciones y un flujo ascendente de las nuevas tecnologías. Lo cierto es que una vez que las barreras y controles físicos son sobrepasados son las barreras mentales las que mayor resistencia ofrecen en nombre de una identidad dudosamente entendida. Lo cierto es que se deben constatar por lo menos dos tendencias que coexisten y moldean las relaciones interpersonales: la homogenización o estandarización y la diferencia o heterogeneidad. Por consiguiente hablar de una identidad única e incambiable resulta impensable. No en vano ha prosperado la tesis, fuertemente sostenida recientemente, de una identidad contingente y afectada por la interrelación de diversas etnias, minorías, y confluencia de códigos culturales diversos. La nación, por otro lado, interpela al individuo, según las circunstancias, exigiéndole una identificación con el discurso dominante. En el caso del migrante, éste debe adecuar sus valores y patrones culturales a la nueva realidad. La sociedad receptora por su parte entra en una crisis de identidad, enarbolando argumentos de una supuesta ruptura de la linealidad de la identidad y tradición nacional, llegando incluso hasta actitudes de rechazo y sentimientos xenofóbicos. No es gratuito por ello que afirmar que, paradójicamente, contradiciendo la propia prédica liberal y de la globalización , las sociedades receptoras tienden a encasillarse en posturas particularistas. Si bien se puede aceptar que de una u otra forma observamos una crisis de la identidad tanto en el centro como en la periferia ,y por consiguiente , que resulta inevitable un ahondamiento de la crisis de la identidad individual y colectiva en un mundo cada vez más cambiante y vulnerable a los influjos globalizantes, también es ostensible notar las tendencias a nivel colectivo y personal, por el mantenimiento y afirmación de la propia identidad, por los riesgos creados por la misma globalización . Este es el juego entre lo global y lo local. Pese a que es posible hablar , no sin algo de consistencia, de una suerte de ‘glocalización’ para reflejar la difuminación de las identidades ‘esencialistas’, aquellas que se piensan como inamovibles y tradicionales, sin embargo , no se puede negar la necesidad de una defensa de la identidad étnica, racial o religiosa como resultado de una negación del otro, del marginal, del oprimido hoy llamado subalterno. Asi se explican los fundamentalismos, que dicho sea de paso no es privativo únicamente de las sociedades no occidentales como pretenden los inventores del ‘clash’ de las civilizaciones. Consideramos que es sólo a partir de estos parámetros que podemos ensayar una comprensión del individuo contemporáneo. Concluimos que el reto del individuo en un mundo globalizante y de predominancia de las leyes del mercado del capitalismo ‘reciente’ y la homogenización transnacional, consiste en que, reconociendo los aspectos contingentes de la identidad , resulta vital la consideración y defensa de la totalidad del individuo frente a las amenazas de la estandarización transnacional, aceptando al mismo tiempo, la necesidad ontológica de una solidaridad universal. Londres 27 enero 2006 claudiochipana@yahoo.com Una relación de efecto: Globalización e identidad Por Gloria Jaliff ¿Cómo podemos definir los términos globalización e identidad sin mencionar su implicación como conceptos relacionados? Obviamente, la globalización en una comunidad es un proceso integral y la identidad es por lo tanto, su cualidad diferencial. Llamamos identidad a todo lo que nos identifica; es el yo enfrentado que va diferenciándose del “otro”. Por ende, llamamos identidad colectiva, a aquel estado de conciencia implícitamente compartida de “unos individuos que reconocen y expresan su pertenencia a una comunidad que los acoge". ¿Cómo hacer posible que la VIDA en un espacio mundial globalizado y de diferentes identidades, pueda desarrollarse y respetarse sin exterminio ni exclusión? ¿Cómo hacer que lo propio de cada uno nos distinga, nos identifique y nos mantenga en el sistema? Si viviéramos en espacios condicionados al desarrollo de nuestras capacidades, nuestra identidad que es aquella que nos diferencia y nos hace ser el que verdaderamente somos, sería el aporte humano tangible del progreso. La identidad nos distinguiría y asumiría el poder de encauzar nuestra energía humana en un orden social determinado. Este orden conllevaría a la adaptación dinámica de nuestras necesidades así como también, establecería los valores como la justicia y la igualdad. Pero asombrosamente realidades impuestas como el capitalismo globalizante, reprimen y anulan nuestras capacidades; el mundo globalizado por el despliegue económico del liberalismo, ha trasformado la conciencia y ha cohibido nuestras potencialidades. El capitalismo globalizador … “desde que se instala, es capaz de construir y/o reconstruir “cielos nuevos y tierras nuevas”, espacios de esperanza y nuevas dimensiones de cambios individuales y sociales. El espacio y las concepciones, ideologías y percepciones a él asociadas, hacen que el mundo cambie y que nazca una nueva propuesta; un nuevo orden y una nueva identidad global que nos identifica y que nos aleja de nuestras propias identidades o realidades. ¿Cómo salir pues de la sensación de impotencia que genera en este sentido, el mundo globalizado y capitalista? A tal realidad de efecto entre globalización, capitalismo e identidad, es necesario convocar una conciencia superior que arriesgue una nueva transvaloración y que proponga un nuevo giro histórico, político y social. Londres 27 enero 2006 gloriajaliff@hotmail.com |